diumenge, 27 de maig del 2012

Sobre conflictos generacionales y esas cosas...

   Mi generación creció de la mano del pan y circo, con la antorcha olímpica encendida en la mente colectiva y Europa repartiendo golosinas para todos. Eran los tiempos en que se hablaba del "milagro de España", y La Transición, así, en mayúsculas, llenaba la boca de cualquier españolito redimido.

   Crecimos con un sistema educativo cambiante, no sabría decir si buscando el descenso o el aumento del fracaso escolar, cantera de la industria constructora que ahora sabemos, era la base del sistema. Desde el principio se nos inculcó que éramos libres, que podríamos ser quien y como quisiéramos, que con esfuerzo y constancia se llega a donde uno quiere, pero sobre todo que las reglas del sistema eran una verdad inamovible.

   Ya entrados en años, el colapso de este sistema nos ha dejado ver sus vertederos, pudrideros entre los que banqueros y políticos se repartían el pastel y se limpiaban con los votos de la ciudadanía. ¡Sí,  los Reyes Magos son los padres! Dejó de llegar el dinero de Europa como dejó de llegar el oro de América, y como entonces, se lo habían gastado todo en fiestas y desfiles. ¡De nuevo en la picaresca! Será que la historia es cíclica dijeron alguna vez, o que el hombre tropezará sin cesar con la misma piedra, que ya lo decía Moratín, que "como la multitud siempre es ignorante, fácilmente se engaña, y ella misma, buscando la libertad y el bien, se forja las cadenas".

   ¡Pero no! Me niego a darle la razón a Moratín, me niego a  creer que la generación mejor formada de la historia, como dicen por ahí, va a seguir dentro de la ignorancia. Quieren hacernos creer que las reglas siguen siendo una verdad inamovible y que no hay otra solución que cumplirlas. Mientras encienden el horno para cocinar otro pastel, otro más que se comerán como los romanos antes de que Alarico saqueara Roma.

   Puede que formemos parte de una sociedad decadente llena de contradicciones morales, puede que no se nos permita desarrollarnos profesionalmente o que no podamos tener la vida que se nos prometió que tendríamos. Pero no vamos a renunciar a nuestra libertad de pensamiento y expresión, a los derechos que los caídos por nosotros, y no por la patria, nos legaron. En favor de un sistema impuesto que pisotea estos derechos y los supedita al hambre que los mercados parecen tener, los mercados y las cúpulas del poder que controlan el sistema. Porque no nos engañemos, como escribió Gil de Biedma (sí, tío de Esperanza Aguirre) "son hombres los que pagan al gobierno, / los empresarios de la falsa historia".

   ¡Somos la primera generación virtualmente interconectada! Poseemos la herramienta perfecta para el intercambio de ideas e información, para poder salir de la ignorancia, para poder abordar el mundo con una mirada crítica, para convertirnos todos en políticos, para involucrarnos en la gestión de aquello que nos rodea. Como dijo Sampedro, "otro mundo no es solo posible, es seguro", otra cosa, y acabando con una nota pesimista, acorde a los tiempos, es que nosotros lo lleguemos a ver. Yo, desde luego, no me voy a quedar sentado.

1 comentari: