Todas las mañanas al alba
mi corazón es fusilado en Grecia
(Nazim Hikmet)
Si no has de permitir que tu corazón tierno
trabaje un cupo diario de horas extraordinarias
para sentirte fusilado en Grecia;
si tu pulida frente no llega a golpearse
contra el hierro y la roca
de una cárcel distante de mil o dos mil kilómetros;
si no has caído nunca con la nuca partida
por las balas que silban en algún rincón de Asia;
si no has notado nunca que se hielan tus huesos
porque los fugitivos duermen en las cunetas;
si no dejas a veces que tu estómago aúlle
porque a orillas del Ganges no hay arroz para todos;
si no has sentido nunca tus manos desolladas
cuando un hombre concluye su jornada en la mina;
si no has agonizado cualquier noche sin sueño
en la sala de un blanco pabellón de incurables;
si tus ojos no crecen
hasta los cuatro puntos de la tierra
para encontrar las vetas del dolor escondido
y aumentar los caudales represados de tu llanto,
si no has muerto tu mismo solamente un instante,
una vez tan siquiera, porque sí, porque nada,
porque todo, por eso: porque el hombre se muere,
entonces no prosigas. Al hoyo y acabado.
Ángela Figuera (1958)
Me gusta! Por todos los que en algún momento morimos ;)
ResponElimina